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Beneficios tributarios para los empresarios colombianos, efectos positivos de la Ley 1715 de 2014

28/09/17 17:15

Una buena noticia para la economía nacional y el cuidado del medio ambiente trae la cartera ministerial de Minas y Energía: se trata de la reglamentación de la Ley 1715, que favorece los proyectos que desarrollen e impulsen el uso de fuentes renovables no convencionales de energía.

Con esta ley, promulgada en el año 2014 y la cual se viene reglamentando desde 2016, las fuentes renovables no convencionales de energía entrarán a la matriz energética nacional, una necesidad para un país como Colombia que puede verse corta para enfrentar una crisis de generación de energía en los próximos años.

Cualquier persona o empresa que desarrolle un proyecto que abarque las fuentes renovables no convencionales de energía puede beneficiarse de los incentivos tributarios que promueve la Ley 1715 de 2014. Los entes gubernamentales UPME y ANLA responsables del trámite están sincronizando cada vez más la cadena de operación, por ahora este es un proceso laborioso y dispendioso, pero buscando la asesoría correcta se puede llevar por buen camino”, asegura Mónica Sánchez, del área de Desarrollo de Productos de Energía Solar de Celsia.

 

Adicionalmente, Pablo Chois, analista de asuntos regulatorios de Celsia, confirma que tanto empresas como los clientes se beneficiarán positivamente con la puesta en funcionamiento de esta ley: “Las empresas interesadas se favorecen por una parte en beneficios tributarios al realizar inversiones relacionadas con este tipo de proyectos. Por otra parte, los clientes pueden obtener energía eléctrica a través de otras opciones distintas a las convencionales y ser más eficientes en el uso de los recursos”.  

 

Alcances de la ley

La Ley 1715 de 2014 tiene por objeto promover el desarrollo y la utilización de las Fuentes No Convencionales de Energía, principalmente aquellas de carácter renovable, como vehículo para el desarrollo sostenible, la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y la seguridad del abastecimiento energético.

Según la presente norma, el Gobierno Nacional creará incentivos tributarios, arancelarios y de participación en el mercado energético para las personas o empresas que desarrollen alternativas de generación de energía por medio de los recursos renovables. También, fomentará la inversión, investigación y desarrollo de tecnologías limpias para la producción de energía, la eficiencia energética y la respuesta de la demanda.

El objetivo del Gobierno Nacional para apostarle al desarrollo e investigación de las energías no renovables en Colombia es claro: “De un lado, el Gobierno pretende diversificar el sistema energético actual en cuanto a las fuentes usadas para a la generación de la energía eléctrica, y por otro promueve la inversión en  tecnologías renovables. Finalmente, también incentiva la economía y minimiza los conflictos ambientales causados por la dependencia actual del país de las fuentes de energía a base carbón y petróleo”, asegura Héctor Fabio Marín,  Líder de Evaluación de Proyectos y Modelos de Negocios  de Celsia.

 

Con la puesta en marcha de esta ley, el país también estará contribuyendo a los compromisos delCOP21, acuerdo aprobado en París en el 2015.

 

Beneficios puntuales

Los emprendedores y empresarios colombianos son los más beneficiados con la promulgación de esta ley, pues encontrarán cuatro beneficios tributarios fundamentales si se deciden a apostar por los proyectos que involucren la utilización de estas fuentes alternativas de energía.


“Las empresas interesadas pueden acceder a beneficios tributarios en materia de beneficios de renta, exenciones en materia de IVA y pagos de aranceles. Este tipo de beneficios buscan que los jugadores del mercado y/o interesados le apuesten al desarrollo de energías limpias”, afirma Héctor Marín.

 

Los cuatro inventivos que promulga esta ley son:

 

  • Deducción especial en el impuesto sobre la renta: La empresa que desarrolle proyectos con fuentes renovables no convencionales de energía, tendrá derecho a deducir en un período no mayor a 5 años, contados a partir del año siguiente a aquel en el que se efectúe la inversión, hasta un 50% del valor de la inversión realizada.  Este aplica para las inversiones que se realicen directamente en investigación y desarrollo en el ámbito de la producción y utilización de energía a partir de FNCE o gestión eficiente de la energía. El valor a deducir anualmente no puede superior al 50% de la renta líquida del contribuyente y no será aplicable cuando la inversión se realiza por medio de contratos de retroarriendo o lease back, o cualquier otra modalidad que no implique la transferencia del dominio de los activos.
  • Depreciación acelerada: La depreciación acelerada genera escudos fiscales para las organizaciones. El incentivo aplica exclusivamente para las nuevas inversiones en las etapas de preinversión, inversión y operación de proyectos de generación a partir de FNCE (Fuentes No Convencionales de Energía), en particular a maquinaria, equipos y obras civiles. La tasa anual global de depreciación no podrá superar el 20%. 
  •  Exclusión del IVA en productos y servicios: Este incentivo aplicará por la compra de bienes y servicios, maquinaria, equipos y elementos nacionales o importados.  Estos proyectos generan en los inversionistas ahorros en las inversiones iniciales que mejoran la competitividad de estas iniciativas en relación con tecnologías más convencionales como la hidráulica y la térmica. Previo a la adquisición o a la importación deben haberse obtenido los certificados de la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME) y la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA).
  •  Exclusión del gravamen arancelario: Por medio de la Ley 1715, se hará una  exclusión del pago de los Derechos Arancelarios de importación de maquinaria, equipos, materiales e insumos destinados exclusivamente para labores de preinversión y de inversión de proyectos con dichas fuentes. Este incentivo solo recaerá sobre los recursos que no sean producidos por la industria nacional y su único medio de adquisición esté sujeto a la importación de los mismos. La exención se aplicará a proyectos de generación FNCE y deberá ser solicitada a la DIAN en un mínimo de 15 días hábiles antes de la importación, previo en todo caso con las certificaciones emitidas por la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME) y la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA).

 

Un aliado muy importante para los empresarios en el momento de acogerse a los beneficios de la Ley 1715 será el Fondo de Energías No Convencionales y Gestión de la Eficiencia de la Energía, que ofrecerá la posibilidad de financiamiento para los proyectos propuestos por los inversionistas y vigilará que cumplan los requisitos establecidos por esta entidad.  

Aunque éste se encuentra en proceso de reglamentación, en el caso de cumplir con sus objetivos generará a las empresas fuentes alternativas de financiación para el desarrollo de este tipo de proyectos.

Para conocer más sobre la Ley 1715 de 2014 y Decreto 2143 Nov 2015, visita esta página web



Fuentes:

Todo lo que debes saber sobre energía solar en Colombia

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